Dosis de adrenalina para nuestro cuerpo
Todos hemos escuchado hablar de ella, y usualmente la asociamos a la práctica de deportes extremos y al incremento de capacidades físicas en un momento de peligro y alerta.
Pero, ¿es esto todo lo que se esconde detrás de esta popular hormona?, y ¿alguna vez se ha preguntado si es beneficiosa o perjudicial para la salud y el bienestar corporal?
Es my importante aprender a estimular y equilibrar correctamente la producción de adrenalina en nuestro cuerpo, y así lograr combatir el estrés cotidiano de una mejor manera.
La hormona llamada adrenalina…
La adrenalina, llamada también epinefrina en el mundo médico, es una hormona segregada por las glándulas suprarrenales no solo en los seres humanos, sino en el cuerpo de muchos animales. Cuando es producida, el cuerpo experimenta estímulos en el ritmo cardíaco, contracción de los vasos sanguíneos, expansión de los conductos de aire, dilatación de las pupilas, relajación de músculos, entre otros efectos.
La producción de adrenalina es una reacción corporal cuando el cerebro percibe una situación de peligro. En momentos de extremo estrés y riesgo, una persona tiene dos opciones: luchar o huir. Para lograr cualquiera de estas dos opciones, el cuerpo humano necesita un desempeño mejor al que normalmente está acostumbrado; es por esto que, al influir la adrenalina sobre nuestro organismo, el ritmo cardiaco se incrementa para un mejor bombeo de la sangre por el cuerpo.
Además, la expansión de los conductos de aire permiten una mejor respiración y la dilatación de las pupilas mejoran la capacidad visual.
Entonces, la adrenalina se presenta siempre en ocasiones de peligro, susto y riesgo, de una manera muy instintiva. Usualmente, las acciones que tomamos bajo el efecto de esta hormona no necesariamente concuerdan con nuestra personalidad, es decir, alguien temeroso o pacífico podría volverse conflictivo y agresivo en condiciones de extremo estrés. Sin embargo, en la época en que vivimos, los seres humanos estamos continuamente frente a condiciones estresantes de diferentes niveles, por lo que el flujo de adrenalina es más común.
Ver una película emocionante, esquivar un auto en la calle, luchar contra un ladrón y hasta jugar algún juego de video puede causar que nuestro organismo secrete adrenalina. Sin embargo, hay maneras de estimular una saludable dosis de adrenalina, y hacerla que nos ayude a enfrentar de mejor manera el estrés diario al que estamos expuestos.
